El presente trabajo es un tejido que enlaza dos comarcas del saber y la verdad: psicoanálisis y literatura. Ambas prácticas discursivas embisten al lenguaje que las configura y descarrila. Las dos sufren la lacerante herida donde éste muestra su desesperación. Su desmedida pasión por decirlo todo y la insufrible barranca del escollo insalvable que lo somete. Ellas hacen hasta lo imposible por hacerlo decir lo indecible.
Este es un libro sobre el saber psicoanalítico y la práctica literaria. Trata de la escritura y la muerte. Pero no en abstracto. Hay una poetisa que hace historia con su historia. Alejandra Pizarnik da voz a esta extraña dupla. Le da letra. Esa es la virtud de este texto. Invocar una historia para poder pensar temas tan difíciles e importantes. Y lo hace al pie de la letra.
Este libro se dirige a quienes intuyen que el erotismo, el juego, el lenguaje, la imaginación y la clínica pueden ser territorios de invención política incluso cuando y pese a que han estado tomados por la cultura patriarcal. Eros Violeta es un conjunto de cuatro ensayos que trazan una ruta crítica entre el psicoanálisis, el feminismo y las potencias sensoriopolíticas del cuerpo. Fernanda Magallanes desmonta el complejo de Edipo como eje normativo de subjetivación, para abrir paso a formas de simbolización no patriarcales. Desde una lectura queer y feminista del deseo, Eros Violeta imagina modos de vida que resisten la repetición de las violencias culturales inscritas en el cuerpo. Eros Violeta es un libro que nace del deseo de abrir grietas en el lenguaje, de interrumpir la herencia patriarcal que ha dictado qué cuerpos merecen sentido y cuáles han sido considerados desechables. Fernanda Magallanes nos conduce por los pliegues del psicoanálisis, tocados por la luz violeta: ¿cómo imaginar una erótica que no repita la muerte cultural y el uso de la dominación y la violencia inscrita en nuestros gestos, en nuestras formas de amar, en nuestros movimientos, en nuestras narrativas de vida y en nuestra relación con la alteridad?
Este libro se dirige a quienes intuyen que el erotismo, el juego, el lenguaje, la imaginación y la clínica pueden ser territorios de invención política incluso cuando y pese a que han estado tomados por la cultura patriarcal. Eros Violeta es un conjunto de cuatro ensayos que trazan una ruta crítica entre el psicoanálisis, el feminismo y las potencias sensoriopolíticas del cuerpo. Fernanda Magallanes desmonta el complejo de Edipo como eje normativo de subjetivación, para abrir paso a formas de simbolización no patriarcales. Desde una lectura queer y feminista del deseo, Eros Violeta imagina modos de vida que resisten la repetición de las violencias culturales inscritas en el cuerpo. Eros Violeta es un libro que nace del deseo de abrir grietas en el lenguaje, de interrumpir la herencia patriarcal que ha dictado qué cuerpos merecen sentido y cuáles han sido considerados desechables. Fernanda Magallanes nos conduce por los pliegues del psicoanálisis, tocados por la luz violeta: ¿cómo imaginar una erótica que no repita la muerte cultural y el uso de la dominación y la violencia inscrita en nuestros gestos, en nuestras formas de amar, en nuestros movimientos, en nuestras narrativas de vida y en nuestra relación con la alteridad?
Este libro surge de la convicción, seguramente polémica, de que el psicoanálisis hegemónico, tal como se lo practica, se lleva mal con las sexualidades que no responden a la normatividad heterosexual. Por supuesto que hay muchos modos de diferir con la norma heterosexual, y cada uno requiere un tratamiento particular, aquí se centra en algunos aspectos de la relación del psicoanálisis con la homosexualidad masculina, la forma de sexualidad que pone de manifiesto que los amos también tienen agujero, y que potencialmente alberga goce.
Este libro se dirige a quienes intuyen que el erotismo, el juego, el lenguaje, la imaginación y la clínica pueden ser territorios de invención política incluso cuando y pese a que han estado tomados por la cultura patriarcal. Eros Violeta es un conjunto de cuatro ensayos que trazan una ruta crítica entre el psicoanálisis, el feminismo y las potencias sensoriopolíticas del cuerpo. Fernanda Magallanes desmonta el complejo de Edipo como eje normativo de subjetivación, para abrir paso a formas de simbolización no patriarcales. Desde una lectura queer y feminista del deseo, Eros Violeta imagina modos de vida que resisten la repetición de las violencias culturales inscritas en el cuerpo. Eros Violeta es un libro que nace del deseo de abrir grietas en el lenguaje, de interrumpir la herencia patriarcal que ha dictado qué cuerpos merecen sentido y cuáles han sido considerados desechables. Fernanda Magallanes nos conduce por los pliegues del psicoanálisis, tocados por la luz violeta: ¿cómo imaginar una erótica que no repita la muerte cultural y el uso de la dominación y la violencia inscrita en nuestros gestos, en nuestras formas de amar, en nuestros movimientos, en nuestras narrativas de vida y en nuestra relación con la alteridad?
Este libro plantea una genealogía del psicoanálisis nueva, pretende subrayar que el psicoanálisis no tiene un único origen o antecedente. El psicoanálisis ha dialogado con muchas disciplinas para lograr constituirse y nutrirse. La manera habitual de pensar la génesis de los conceptos freudianos es con la medicina e, incluso, con la historia de la psiquiatría, la psicología y la neurología. Lo que no es tan usual es recordar las aportaciones y las semejanzas que hay entre el psicoanálisis y las prácticas del cuidado de sí de las antiguas escuelas filosóficas y con la propuesta de Nietzsche como estética de la existencia.
Esta segunda edición brinda algunos aprendizajes derivados de la experiencia de investigación de las contribuciones de los feminismos y estudios de género al psicoanálisis. También se hace énfasis en la especificidad del psicoanálisis y los puntos de ruptura o discontinuidad con las prácticas del cuidado de sí de la Antigüedad.
Lou Andreas-Salomé murió en 1937, acosada por los nazis, gracias a su eterna enemiga: la hermana de Nietzsche. Días después, la Gestapo confiscó su biblioteca por haber sido colega de Freud, practicar el psicoanálisis, “una ciencia judía”; y poseer muchos libros de autores judíos. Pero quedaron sus obras -más de una docena de novelas y sus contribuciones psicoanalíticas-, así como su copiosa correspondencia. Su memoria es la del rictus de una boca que no cede, ojos como estiletes encendidos en la gruta y la determinación de ser obra en perpetua construcción, de morder los barrotes de toda jaula. En este libro nueve mujeres la desentierran y la ponen a hablar. Dice, habrá de verlo quien lea, cosas todavía no oídas. Zenia Yébenes (prologuista)
Lou Andreas-Salomé murió en 1937, acosada por los nazis, gracias a su eterna enemiga: la hermana de Nietzsche. Días después, la Gestapo confiscó su biblioteca por haber sido colega de Freud, practicar el psicoanálisis, “una ciencia judía”; y poseer muchos libros de autores judíos. Pero quedaron sus obras -más de una docena de novelas y sus contribuciones psicoanalíticas-, así como su copiosa correspondencia. Su memoria es la del rictus de una boca que no cede, ojos como estiletes encendidos en la gruta y la determinación de ser obra en perpetua construcción, de morder los barrotes de toda jaula. En este libro nueve mujeres la desentierran y la ponen a hablar. Dice, habrá de verlo quien lea, cosas todavía no oídas. Zenia Yébenes (prologuista)